Es difícil mantenerse en un solo pie

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Esto se aplica también –o sobre todo– en épocas de crisis, ya que, de contar solo con un pie apoyado, es más fácil perder el equilibrio. En este caso, el “pie apoyodo” es un símil de “punto de apoyo”, porque hablo del trabajo como autónomo, aunque la idea bien podrías aplicarse en otros ámbitos (amistades, etc.). Para ir al grano: yo trabajo por cuenta propia desde hace unos 10 años, aunque, al principio, combiné mi actividad con un trabajo de media jornada. Pero incluso tras atreverme a dar el paso definitivo hacia la autonomía total (de la que no me he arrepentido ni un solo día), he ido ampliando mis áreas de trabajo, ya que el ámbito de los idiomas ofrece muchas posibilidades: traducción, interpretación, revisión y corrección, redacción, locución y más. Al contrario de muchos compañeros, que dan clases de idiomas como actividad principal o complementaria, yo he descartado la enseñanza para mi propio bien y para el bien de los alumnos: no cuento con un don didáctico y tengo poquísima paciencia, una combinación que me hace completamente incompetente para las clases. Por muy polifacético que uno sea, también tiene que conocer sus límites…

Además de apoyarme en muchas áreas de trabajo, me apoyo también en muchos clientes porque es bueno confiar, ¡pero es mejor prevenir! A lo largo de estos años he visto ir y venir a muchos clientes habituales, porque nada es para siempre, y algunos conceptos comerciales o empresariales dependen mucho de la coyuntura. Al no comprometerme con nadie a más (¡ni a menos!) que una colaboración de alta calidad siempre que fluyan los pagos, no habrá sorpresas desagradables para mí o para los clientes el día que se agota el flujo de dinero. Como no dependo de una fuente ni de unas pocas fuentes de dinero, evito que la crisis de un cliente se convierta en crisis para mí.

Si realmente queréis ir sobre seguro, meted un pie en un sector totalmente diferente, aunque solo sea para “divertiros” con algo muy distinto o para seguir aprendiendo. Hace unos años, una compañera de profesión decidió abrir un estudio de depilación con una amiga. ¿Os parece una idea descabellada? En absoluto, porque el negocio va muy bien, y la compañera está contentísima con su pluriempleo. A mí también me surgió un proyecto totalmente nuevo e interesante el año pasado. Por la iniciativa e idea de un buen amigo, junto con otros socios, constituimos una sociedad limitada en diciembre, y, desde entonces, trabajamos en un proyecto que se lanzará a lo largo de este año. Puedo decir que no tendrá nada que ver con los idiomas, pero no quiero ni puedo revelar más… Siguiendo la línea del presente artículo, con este dato quiero subrayar lo importante que es no apoyarse mental ni económicamente en un solo pie, para no acabar dándose de narices en épocas de crisis…

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